jueves, 1, octubre, 2020
CubaOnLine

Una nueva resolución publicada en el Boletín Oficial establece que los coordinadores de viajes de egresados deberán estar inscriptos en un registro para poder trabajar y deberán cumplir con una serie de requisitos. Además, se ampliaron los topes mínimos de las pólizas de seguro.

Hasta hace algunos años ser coordinador de viajes de egresados significaba, de alguna manera, volver a los años de estudiante. Se divertían a la par de los verdaderos egresados y eran uno más del grupo. Algunos aprovechaban para seducir adolescentes y las coordinadoras lo propio con algún que otro púber.
Pero desde hace tiempo, todas las actividades han debido profesionalizarse y el segmento del turismo estudiantil no es ajeno a esta tendencia. Por eso mismo, una resolución publicada en el Boletín Oficial el 7 de mayo, indica que ya no sólo las agencias de viajes deberán estar autorizadas para operar en el mercado de turismo estudiantil (como lo exige la Ley 25.599) sino que ahora también los coordinadores de los viajes de egresados deberán inscribirse en un registro para poder trabajar; con lo cual pasarían a tener una categoría similar a la de un idóneo.
Entre otras condiciones, deberán acreditar ser mayores de 21 años, tener estudios secundarios completos, no contar con antecedentes criminales y aprobar los cursos de capacitación que determine la Secretaría de Turismo de la Nación. De esta manera, la categoría conocida como coordinador junior prácticamente desaparece.
Uno de los temas a definir respecto al registro es quien lo va a manejar. Por ejemplo, el registro de idóneos pertenece a la Sectur, que lo designa en AAAVyT -si bien la Asociación certificó calidad con el proceso de idóneos, el registro sigue perteneciendo a la Secretaría-. Lo mismo sucedería con el registro de coordinadores, que va a pertenecer a la Sectur, quien lo va a designar a alguna asociación que todavía no está definida.
“Esta es una de las modificaciones más importantes de esta nueva resolución, que entre otras cosas exige a los coordinadores inscribirse en forma personal en este nuevo registro para estar habilitados. El que no lo haga, directamente, no podrá trabajar”, explicó el director nacional de Gestión de Calidad Turística, Gonzalo Casanova Ferro.
“Hasta ahora, cada empresa funciona de manera distinta, y con esta medida se unificará el nivel de formación de los coordinadores, especialmente en lo que se refiere a casos de emergencia y control en el manejo de grupos”, explicó el coordinador de la Subcomisión de Turismo Estudiantil de la AAAVyT, Adrián Manzotti.
En este sentido también explicó a este medio que “todavía no está definido cómo se hace el registro, sí la creación pero no las pautas y falta trabajar también el tema de los requisitos”. “El año pasado hemos trabajado en el tema de la norma IRAM y me imagino que los requisitos van a ser parecidos. Hay pautas establecidas pero la idea es agregarle la capacitación; incluirle más cosas todavía. La idea es que todos tengan una capacitación uniforme. Falta definir los cursos y es lo que vamos a trabajar en conjunto Sectur y AAAVyT. Calculo que entre mayo y junio ya tiene que estar definido.  Nos vamos a juntar y hablar acerca de la nueva resolución”, afirmó.

Sin certificado no hay viaje
Otro de los puntos que incluye esta resolución está relacionado a la ficha médica que debe presentar el pasajero. Antes los padres podían autorizar a sus hijos para que suban al micro y nadie podía objetar esa decisión. Entonces lo que se plantea ahora es que esa  autorización tiene que firmarla un médico y los padres. Si el pasajero, no contara con dicho certificado, el coordinador tendría la facultad de negarle el ingreso al ómnibus que lo lleva al tan ansiado viaje. En este sentido surge otra problemática que no es nueva. Sucede -sobre todo en la provincia de Buenos Aires- que muchos chicos no cuentan con una cobertura médica prepaga u obra social. Entonces deben acudir a una guardia médica de un hospital público donde, en muchos casos, los médicos se niegan a firmar los certificados médicos. Al respecto todavía no hay una resolución y lo cierto es que, a partir de ahora, el coordinador tiene la autorización para negarles el acceso al micro.

Seguros mínimos
También se elevaron con esta nueva resolución los topes mínimos de las pólizas que deberán presentar los agentes de viajes para solicitar el certificado de autorización.
Antes, por ejemplo, si se contaba con un seguro de accidentes personales de 50 mil pesos, y un chico se lesionaba durante el viaje, la compañía de seguros calcula que representación tiene esa lesión en el cuerpo del damnificado -por ejemplo, un joven se lesiona un riñón y la empresa considera que esa lesión representa un cinco por ciento del monto del seguro-. Entonces, en base a ese cálculo, pagaban el importe  correspondiente. Por eso, para evitar que se paguen importes mínimos por lesiones que quizás representan una cantidad de dinero mayor a la que ofrece el seguro, se ampliaron los topes mínimos de las pólizas de seguro. De esta manera, el de responsabilidad civil, que incluye todos los riesgos de las actividades que realicen los turistas, pasó de 100 mil pesos a 200 mil; el de accidentes personales, de 50 mil a 100 mil; y el de asistencia médica, de 5.000 a 10.000 pesos. “Esto sirve para estar todos un poco más cubiertos”, explicó Manzotti.

Para tener en cuenta

A veces suelen existir quejas de pasajeros que piensan que las agencias de viajes los están estafando con el cobro de una supuesta “cuota cero”. Pero es importante aclarar que esta cuota es absolutamente legal y está impuesta por la Sectur, luego de que algunas empresas quebraran y los estudiantes se quedaran sin su viaje de egresados. Esa cuota va al fideicomiso del Banco Nación y, en caso de haber problemas, la Sectur toma el dinero de ese fideicomiso y paga el viaje. Todas las agencias tienen obligación de cobrar la cuota cero. “El fideicomiso es de una cuota de un seis por ciento del valor del viaje y aparte un seguro de caución que tienen que poner las empresas por 30 por ciento del valor en un fideicomiso; que no tiene establecido un tope final porque es un fideicomiso a diez años y recién van dos. Esto sirve para que los pasajeros tengan una contención”, explicó Manzotti.