sábado, 26, septiembre, 2020
CubaOnLine

Paseos en 4 x 4 por Salinas Grandes
A 190 km. de San Salvador de Jujuy, Claudio Camiña nos lleva a vivir un grato recorrido en las Salinas Grandes, una de las mayores depresiones de la provincia con más de 12.000 has. de sal a cielo abierto que encandilan por la vastedad infinita del color blanco que las conforman.
Para llegar a esta solitaria región debíamos recorrer 60 km. por la R.N. Nº 9 hasta el cruce de Purmamarca, para luego tomar la Ruta Nacional Nº 52 y transitar los 126 km. finales por la Cuesta de Lipán al Abra de Potrerillo.
En este tipo de servicio 4 X 4 Aventura proporciona un chofer especializado en el idioma requerido y el vehículo que mejor se ajuste a las necesidades del viajero.
Durante el viaje cruzamos vistosos poblados, como Yala, León, Volcán, Tumbaya y Purmamarca. En Yala, el paisaje precordillerano presenta hermosas panorámicas.
Esta villa veraniega ofrece a los visitantes la posibilidad de acampar y disfrutar de sus seis lagunas principales y de las extensas arboledas de laureles y nogales.
En la localidad de León comienza la Quebrada de Humahuaca. Este pueblito hoy tiene más de 500 habitantes aproximadamente, pero años atrás, cuando circulaba el tren, era un lugar con mucha actividad comercial. Luego pasamos por Volcán, con sus yacimientos de cal que se encuentran por todo el sector. Arbustos como la tola y los primeros cardones se dejan ver a la altura de Los Penitentes.  
En Tumbaya, a orillas del Río Grande, divisamos la histórica iglesia del siglo XVI que conserva imágenes y piezas de orfebrería del Cuzco colonial.
Escasos kilómetros faltaban para la curva hacia la izquierda que indica el camino hacia Chile a través del Paso de Jama. Después de bordear la localidad de Purmamarca, nos dirigimos en dirección a la Cuesta de Lipán, atravesando caseríos como Quisquira, Patacal y La Ciénaga. La cuesta es un serpenteante camino que asciende en espiral hasta los 4140 m.s.n.m. Allí se puede observar la primera panorámica de las salinas
Al llegar a la inmensa planicie de sal, observamos la forma de extracción de la misma. Esta salina es un sedimento químico-evaporítico que a su vez se divide en tres tipos de zonas dentro del salar: la salina poligonal, las eflorescencias salinas y la limosa.  
Las Salinas Grandes son una de las mayores depresiones de la provincia con más de 12.000 has. de sal a cielo abierto que encandilan por la vastedad infinita del color blanco que las conforman.
Estas salinas tienen como límite que la separan de la Quebrada de Humahuaca la sierra del Chañi por el sur y el este, mientras que por el norte y el oeste sus límites se hacen más difusos en el desierto de la Puna Salada. El origen data de un período durante el cual este salar se cubrió de aguas con gran cantidad de sales provenientes de la actividad volcánica, la evaporación paulatina de tales aguas saladas continentales dio origen a este salar que posee una costra cuyo espesor promedio es de 30 centímetros.
Los obreros del lugar nos explicaron el proceso para obtener sal lavada de los piletones, la sal del raspado y los panes de sal que se moldean con picos y hachas.  
Luego de unos minutos de contemplación y de adquirir algunos de los souvenirs en sal que tallan los obreros, desandamos el camino para regresar a San Salvador de Jujuy, embriagados de la belleza y el misticismo.

Una pequeña perla llamada Tilcara
Llamada asi por el nombre de la tribu que la habitaba. Fue dada en encomienda a su fundador español don Antonio de Argarañaz y Murguía, y a sus herederos. Es un centro turístico de excursión y en temporada alta, asume un rol de centro de estadía y veraneo del turismo nacional.
Según un historiador jesuita el pueblo formado por los indios Tilcara reducidos estuvo, si no es en el mismo sitio de la ciudad actual, al menos en las inmediaciones y su fundación se remonta al año 1586. Respecto a la primitiva población no se han encontrado documentos que se refieren con claridad a sus orígenes. En cuanto a la parte religiosa se ha considerado siempre a Tilcara como anexo de Humahuaca y Tumbaya.
La imponente Quebrada de Humahuaca, paradisíaco paraje de nuestro país declarado Patrimonio de la Humanidad, es el eje de esta pintoresca área por la que corre el mencionado Río Grande y se destacan los interesantes yacimientos arqueológicos.
En toda la zona las casas se destacan por ser de adobe, amasadas de tierra y paja donde poblados de la época colonial se desarrollaron en relación con significantes asentamientos prehispánicos. Una cadena defensiva de pucarás, testimonian desde lo alto una cultura agrícola asombrosa capaz de construir fortalezas para protegerse de los indígenas recolectores del este, y quizás de atreverse a resistir al Imperio Inca del norte, si bien integraron el Collasuyo incaico desde fines del siglo XV.
Innumerables restos de ese pasado, pucarás, antigales, pinturas rupestres, están diseminados por la zona y pueden ser visitados. Persiste así por la zona costumbres prehispánicas importantes en las celebraciones comunitarias donde participa todo el pueblo como las fiestas patronales: los misachicos, el culto devoto a los difuntos, los pesebres vivientes, la Semana Santa.
También es muy importante el culto a la Pachamama y otros ritos anteriores ala colonización, se puede observar como conviven las apachetas indígenas con las iglesias coloniales por todo el área.
La música también es prota-gonista principal en esta zona donde es ejecutada con ins-trumentos propios como: sikus, quena, caja, erque, erquencho y charango.
El carnaval se desenvuelve en todos sus pasos, también con entusiasta participación popular. Los pueblos de toda esta región atesoran una ancestral idiosincrasia donde coexisten tanto las tradiciones paganas como las religiosas.
Es interesante visitar el pueblo fortificado del Pucará y su Jardín Botánico de Altura, siendo importante llegar hasta la denominada Garganta del Diablo para apreciar la Quebrada en toda su extensión, también se recomienda una visita a los hornos solares y las casas ecológicas.
Se la denomina Capital Arqueológica de la Provincia de Jujuy debido a que cuenta con el Pucará, su atracción principal, sitio arqueológico considerado como el más importante de las antiguas poblaciones de la región.
Tilcara es un centro turístico de excursión y en temporada alta, asume un rol de centro de estadía y veraneo del turismo regional. Cuenta además de los museos, con centros artesanales, restaurantes, confiterías, servicio mecánico y gomería. Posee una capacidad hotelera de aproximadamente ciento ochenta plazas y camping con capacidad para alojar doscientas personas.