martes, 29, septiembre, 2020
CubaOnLine

Amadeus presentó el nuevo perfil del viajero corporativo en el marco de la crisis global. Según el informe, los ejecutivos realizarán menos viajes, serán más cautos y se preocuparán porque los hoteles cumplan con los servicios básicos de forma eficiente.

Amadeus presentó un informe realizado por The Economist Intelligence Unit sobre los efectos de la crisis económica en la elección de hoteles por parte de los ejecutivos viajeros. Titulado El viajero austero: la repercusión de los recortes de gastos de empresa para los hoteles, el informe concluye que en 2009 los ejecutivos harán menos viajes por trabajo, que éstos serán más cortos y más baratos, y que preferirán la eficiencia básica y un servicio adecuado a los servicios complementarios; es decir el pragmatismo por encima del confort. Como muestra de la nueva tendencia entre los que toman las decisiones en las empresas, una quinta parte de los 354 ejecutivos de Asia, Europa y Norteamérica que participaron en el estudio señaló que una conexión a Internet era más importante que una habitación tranquila.

Porcentajes a tener en cuenta
Según el informe, el 47 por ciento de los ejecutivos encuestados realizará menos viajes en los próximos doce meses y más de una cuarta parte (28 por ciento) prevé pasar de hoteles de 4 y 5 estrellas a establecimientos de menor categoría. Además, el 63 por ciento de los consultados prevé que sus empresas utilizarán la crisis económica para obtener las mejores tarifas posibles de los hoteles.
Un elevado porcentaje de ejecutivos (61 por ciento) señaló que una marca de confianza con niveles de servicio uniformes en todos sus establecimientos será un factor decisivo a la hora de elegir un hotel en 2009.
Cuando se les preguntó de qué prestaciones no podrían prescindir en un hotel, los resultados del informe arrojaron que los viajeros de negocios mostraron un significativo interés en poder ser productivos durante los desplazamientos: la conexión a Internet es indispensable para un mayor porcentaje de ejecutivos (76 por ciento), que la habitación sea tranquila (56 por ciento), que tenga buenas conexiones de transporte (54 por ciento) y que el hotel sea céntrico (52 por ciento). Estos datos, además de confirmar la importancia de Internet como herramienta ya indispensable para las áreas de business,  sugieren que los viajeros de negocios miden el valor por el precio y por la garantía de servicio uniforme y eficiente.
Así, preguntados por cuáles serían los mejores indicadores de un buen servicio hotelero, los encuestados citaron la flexibilidad para realizar cambios (68 por ciento), los procedimientos eficientes de check-in y check-out de los hoteles (64 por ciento) y la rápida resolución de problemas (59 por ciento). Casi un tercio (29 por ciento) también valora positivamente que los hoteles recuerden sus preferencias.

Palabras de especialistas
“Sin lugar a dudas, las expectativas de los viajeros de negocios están cambiando”, señaló Bill Ridgers, analista jefe de viajes y turismo en The Economist Intelligence Unit. “La presión financiera lleva a los ejecutivos a preocuparse menos por el lujo y a concentrarse en si los hoteles aciertan con las cosas básicas. En una época de creciente apremio de tiempo, preocupación por la seguridad y mayor burocracia -en la que la opinión convencional parece en ocasiones indicar que los viajes de negocios se han convertido en algo tedioso- quizás el hallazgo más alentador del estudio sea que los ejecutivos todavía perciben y disfrutan las ventajas de los viajes de negocios”.
Por su parte, Antoine Medawar, Managing Director de Amadeus Hospitality Business Group, destacó que “estamos entrando en una era de evidente austeridad en lo que se refiere a los viajes de negocios”. “Los ejecutivos saben que las empresas y sus accionistas tienen sus ojos puestos en ellos, por lo que se esfuerzan al máximo para hacer que los viajes de negocios sean lo más productivos posibles. Adiós, pues, a los gimnasios y los restaurantes. Ahora, lo que importa son los procedimientos eficientes de entrada y salida de los hoteles y el acceso a Internet. Una buena conectividad Wi-Fi puntúa más alto que cualquier otro extra. Se está produciendo un redireccionamiento hacia marcas de confianza y ganan terreno las expectativas de recibir un servicio adecuado y homogéneo en cualquier parte del mundo”, añadió.

Los chicos ganan
Según el informe, de todos los actores del sector hotelero, los establecimientos económicos se encuentran particularmente bien posicionados para abordar la crisis como una oportunidad. De hecho, el 44 por ciento de la muestra opina que alojar a los ejecutivos en hoteles económicos es un inteligente paso en el clima actual. En comparación, el 29 por ciento considera que es importante para el prestigio de su empresa alojarse en los mejores hoteles. No obstante, puede que los hoteles de alta gama de Londres, Milán o París deban prestar atención a este dato: el número de personas que identifican el prestigio de la empresa con el del hotel en el que se alojan desciende de forma alarmante en Europa occidental hasta sólo un 14 por ciento.

Quién dijo que todo está perdido

La mayoría de los ejecutivos se mostró “de acuerdo” o “totalmente de acuerdo” a la pregunta de si disfrutan de los viajes de negocios. Además, el 70 por ciento opina que los recortes previstos en viajes serían frustrantes, bien por no poder reunirse con clientes importantes o potenciales o por la menor capacidad para mantenerse en contacto con el negocio. Todo ello es un buen augurio para el retorno a unos niveles más normales de viajes corporativos en los próximos años. Que las empresas impulsen la elección de alojamientos más modestos es una cuestión totalmente diferente. Puede suceder que el uso de los hoteles económicos se mantenga tal como sucedió con las aerolíneas de bajo costo tras la última crisis.