domingo, 27, septiembre, 2020
CubaOnLine

A la inauguración asistió el presidente de la República de Perú, Alan García Pérez, además de diversas autoridades del país y también de Japón, ya que la obra recibió aportes del Gobierno Japonés.  
 
Sobre la cultura Chavín
Se trata de una de las más antiguas civilizaciones conocidas del Perú, se desarrolló entre dos cadenas de montañas, la Cordillera Blanca y la Cordillera Negra. Las avanzadas nociones de agricultura, arquitectura y cerámica de los Chavín sirvieron como base a las culturas Moche e Inca. Su capacidad administrativa permitió que la civilización domine gran parte del norte y centro del Perú, en el período entre el 1200 y el 200 A.C.
 
El Museo Nacional Chavín  
El espacio cuenta con un área de exposiciones de más de 1.200m². Son 14 salas, donde serán expuestos artefactos líticos, esculturas de piedra, adornos de caracoles y material en cerámica, cubriendo aproximadamente 75 mil años de historia pre-hispánica. Una de las piezas centrales del museo es el valioso Obelisco Tello.
"Al poner en funcionamiento el museo, reivindicamos el más profundo y verdadero pasado de la Patria, que no se limita, como la historia se acostumbró a enseñar, a su pasado quéchua, sino que se hunde en la riqueza y la diversidad de culturas importantes que existieron a lo largo de milenios", dijo Alan García.

Historia
El 11 de diciembre de 1940, el arqueólogo Julio C. Tello inauguró el primer museo de Chavín con una colección de 119 piezas.
Lamentablemente el museo fue destruido en una inundación en enero de 1945, perdiendo toda su colección arqueológica.
Gracias a la contribución del Gobierno japonés y del Instituto Nacional de Cultura, así como a la acción de entidades públicas y privadas y de los esfuerzos del estado, sedes regionales y gobierno local, la Cultura Chavín ha vuelto a ganar un museo en su homenaje.
La cultura Chavín construyó el Centro Ceremonial en el 1200 AC y fue descubierto en 1919 por Julio C. Tello. El complejo fue declarado Patrimonio Cultural de la Humanidade por UNESCO, en 1985. Está formado por recintos ceremoniales y estructuras piramidales que fueron construídas con enormes bloques de piedra.
El Templo Viejo tiene una serie de galerías subterráneas que permiten llegar hasta la sala de Lanzón, una impresionante escultura en piedra con forma de navaja y que mide más