miércoles, 30, septiembre, 2020
CubaOnLine

En diálogo con este medio, el vicepresidente de la flamante entidad explicó sus objetivos, su visión sobre el sector, y cómo afecta el actual conflicto con el campo en el enfriamiento de la economía en el mercado de cruceros.

Motivado por el crecimiento que de unos años a esta parte ha experimentado el mercado de cruceros en nuestro país, la semana pasada se anunció la creación de la ‘Cámara de Empresas y Representantes de Cruceros Argentina’ (CERCA), una entidad sin fines de lucro que se propone ser una entidad orgánica del conjunto de las firmas que hoy operan en el mercado local. Su vicepresidente cree que esta unión de intereses servirá para desarrollar aún más un segmento de viajes que actualmente se encuentra en pleno auge a nivel mundial.

¿Cómo surgió el proyecto de CERCA?
Surgió de manera muy espontánea. Nos juntamos cinco personas: Carlos Nuñez de Costa Cruceros; Roberto Fusaro de MSC Cruceros; Mariano Stabielli de Norwegian; Rolando Parera de director general de Oremar, representaste de Carnival, Windstar y Seaborn; y yo. Simplemente nos juntábamos a almorzar y a comentar lo que pasaba en el mercado, porque si bien somos competidores, también somos amigos. Lo que buscamos generar es una mayor predisposición de los agentes de viajes hacia la venta de cruceros. Lo que pasa es que los agentes no están empapados de lo que es el producto crucero y tienen miedo de vender algo que no conocen.
Entonces prefieren dejarlo de lado.Por eso, una de nuestras misiones es incentivar y educar al agente de viajes para que no tenga miedo de vender un crucero. Porque un crucero hoy no es lo que era antes: es prácticamente un ‘all inclusive’ que se mueve. Y si el pasajero se equivoca en la elección no se puede bajar, no hay vuelta atrás.
El agente de viajes tiene cierto temor en recomendarle a un pasajero un crucero, que es un producto que soluciona las vacaciones para toda la familia. Queremos unificar las ideas en una cámara, para tener cierta fuerza y representatividad para actuar con la Secretaría de Turismo de la Nación, con el Puerto o con cualquier otro organismo. Lo nuestro se convierte así en una fuerza mayor, en una unidad que nos da más fuerza, pero no por motivos políticos, básicamente queremos tener mayor visibilidad.

¿Cómo está hoy el mercado de cruceros en Argentina?
En primer lugar, los cruceros están teniendo auge en Europa por el tipo de cambio, que ahora un 30 por ciento. Son cruceros de 12 o 14 días que no implican transfers y lo fundamental, saben cuánto van a gastar. Puede haber alguna cosa adicional, pero es mínimo. El mercado ha crecido muchísimo, pero desde hace tres meses la cuestión del campo ha repercutido también en nosotros. Es increíble, pero esta última semana ha comenzado a haber más movimiento. Apenas la gente empezó a vislumbrar un acuerdo, se puso en marcha el mercado.
El tema del campo tiene a la gente absorbida, nerviosa y en una situación de inestabilidad para la toma de decisiones. Hoy en día se viaja prácticamente en familia, entonces si la gente va a gastar tiene que estar segura de que va a poder hacerlo.
Si bien los cruceros no son lo que eran en la actualidad en cuestión de precios, son muchísimo más accesibles, la gente piensa con más cautela a la hora de hacer los gastos. Esto está pasando ahora mismo con el esquí, la gente también está pensando y cuidando su bolsillo, aunque no esta no es una vacación en la costa argentina. Indudablemente el crucero, cuando más exótico o raro es, es el que más se vende, incluso en esta época. El pasajero que tiene que hacer un gasto mayor, porque incluye también la parte aérea, así y todo los pasajeros se dan cuenta que es más económico que hacer un viaje por tierra por Europa, porque se repiten de otra manera ciudades que ya se conocen.

¿Qué ventaja diferencial ofrecen los cruceros?
La fortaleza es que el pasajero siempre sabe cuánto va a gastar. Incluso en el caso de Europa, hay mucha gente que va dos o tres días antes y se queda dos o tres días después, pero ya sabe cuál es la cantidad de plata que tiene que gastar. La facilidad que tienen ahora los cruceros, es que son cada vez más grandes, entonces la gente se dispersa, no están amontonados. En un crucero de 3.000 pasajeros, después del embarque y cuando todos están acomodados se encuentran muy bien distribuidos, porque la mayoría de los barcos tienen entre ocho y diez restaurantes, en donde la gente elige dónde, qué y con quién quiere comer. Eso cambia totalmente al producto. Hay toda clase de actividades desde las siete de la mañana hasta las once de la noche, funciones de teatro y de cine, deportes, spa, de lo que a uno se le ocurra. O directamente no hacer nada y leer, pedir alguna comida al camarote y no moverse de ahí.

¿Cuál es el perfil del pasajero argentino de cruceros?
Algunas ideas antiguas apuntan a que los cruceros son sólo para gente mayor, cosa que ya no existe más. Ha cambiado muchísimo, ahora es para toda la familia. La gente sabe que sube al barco y, durante una determinada cantidad de tiempo, sabe que desarma su maleta y no la vuelve a armar hasta que se termina. Eso es otra de las facilidades que tiene un crucero, en comparación con un itinerario por Europa, por ejemplo.
En la última temporada salieron de Buenos Aires muchísimos matrimonios jóvenes, que transitaban por su primera experiencia en un barco. No solamente lo notamos nosotros en Princess, sino que lo notaron todos a nivel global. Hay una nueva generación de pasajeros que está experimentando. El barco da siempre la sensación de encierro para quien no lo conoce, entonces cuando se dice que se zarpa de Buenos Aires y en donde uno va a estar sin bajarse durante 12 o 14 días mucha gente se siente como atrapada. Pero los barcos hoy tienen 300 metros de largo y 19 pisos, entonces hay tanto para hacer que uno no termina de conocer el barco en el tiempo en el que está a bordo. No es la tradición que existía de subirse en un transatlántico durante 21 días para viajar a Europa, utlizándolo como medio de transporte, en donde se conocía gente y se hacían amigos.
Hoy se puede dar esto, o no. Todo eso cambió, hoy uno se sienta con quien quiere en restaurantes formales e informales por ejemplo.

¿Qué cantidad de pasajeros se embarcaron durante el último año aproximadamente?
No tenemos datos exactos, pero grosso modo se estima entre los 60 y 70 mil pasajeros, no solamente argentinos, sino todos los embarcados en el puerto de Buenos Aires. El movimiento total del puerto fue aproximadamente de 210 mil, que es la suma de embarcados, desembarcados y tránsito.

¿Cómo está afectando al mercado de cruceros la actual crisis en el precio del combustible?
El efecto y el procedimiento es el mismo que con los pasajes aéreos, es una realidad a la que ningún actor del mercado está ajeno. Actualmente el recurso que utilizamos es el que utilizan las líneas aéreas, se agrega un cargo por fuera, llamdo fuel suplement, que esperamos que baje. Hasta ahora no hemos escuchado ningún rumor sobre el biocombustibles, aunque existen turbinas más eficientes con motores eléctricos la energía finalmente sale del combustible.
No soy experto en el tema, pero creo que todavía no existe un biocombustible con la fuerza suficiente como para mover esos motores, y hay que recordar que no sólo se necesita energía para moverse sino para todo, cada barco es una ciudad flotante de entre 2.000 y 5.000 habitantes.

¿Cuál es la proyección que tiene Argentina en Latinoamérica con respecto al mercado de cruceros?
Yo creo que después de Brasil no hay ninguna duda de que estamos nosotros. Ellos por cantidad de habitantes, pero creo que hay una nueva generación que se empieza a mover y a acercar al mercado, y eso va a generar un incremento notable en el futuro, siempre y cuando la situación económica nos acompañe. Esto lo vamos a ver y a saber sin dudas hacia finales de este año, pero en este momento yo creo que toda la industria sufre un parate.
Eso igualmente no quiere decir que los pasajeros y las agencias no consulten, pero las concreciones van más despacio, están más demoradas.
Se amesetó un poco el mercado, que venía muy fuerte, por lo menos en las operaciones que hay que resolver en el largo plazo. En ese sentido siguen habiendo muchas dudas.

¿Cuál es la relación que esperan establecen con la Sectur a través de la Cámara?
Creo respetuosamente que, si bien se llenan la boca hablando de la cantidad de turistas que llegan, todavía no existe una real conciencia de que la mitad de los pasajeros que se embarcan vienen de afuera.
Igualmente, pretendemos construir una buena y fructífera relación en el largo plazo, trabajando en conjunto en pos de la consolidación de este mercado.

 

Una sólida trayectoria

Jorge Zarattini comenzó su carrera en el mercado en 1967, y hoy cuenta con más de 40 años de trayectoria en turismo. Dentro de su experiencia figuran la Escuela de Diplomacia del Ministerio de Relaciones Exteriores, la fundación Zarattini Tours and Travel, especialista en el producto Ski USA y su paso por la gerencia de Ventas para Argentina de Braniff International. Entre los reconocimientos a su labor se encuentra un premio por su aporte a la promoción al turismo estadounidense en Argentina por parte de la Embajada de los Estados Unidos en 1991 y el premio por parte del Departemento Comercial de la Embajada de Estados Unidos, a la "Personalidad del Turismo en Argentina" por su gran contribución a la USTTA, otorgado en 1996.
“Empecé en aviación, después continué con la representación de compañías aéreas y más tarde con la de líneas de cruceros. En este mercado comencé en el año 2000, la primera fue Princess y después se fueron agregando las demás”.

 

Perfil

-Un destino: Europa
-Un color: Azul
-Una comida: Pescado
-Un perfume: Acqua Di Gio
-Un libro: “L’Italia dei comuni” de Indro Monanelli
-Una película: Todas las de Frank Capra
-Una personalidad: Patricia Sosa, por la labor que está haciendo en ‘el Impenetrable’
-Una mujer: La madre Teresa
-Un defecto: Ser siempre optimista
-Una virtud: Idem
-Una tristeza: N/A
-Una alegría: España campeón de la Eurocopa
-¿Si no fuera lo que es, qué le hubiera gustado ser?: Millonario y turista
-Un deporte: Equitación