lunes, 28, septiembre, 2020
CubaOnLine

Gustavo Solá / Gerente de  sucursal de Les Amis Viajes / capital

“Con inflación no sólo se destruye el poder adquisitivo a nivel nacional sino también para el extranjero” 

“Hay un tema dominante hace un tiempo que es la inflación, evidentemente el turismo no escapa al resto de los productos o servicios que se comercializan y sufre la exposición a la inflación. Los hoteleros, por ejemplo, sufren aumentos en sus compras y, por supuesto, la gran política nacional es trasladarlo a los precios. Cada empresario busca su mejor política interna, algunos trasladan todo, otros una parte. Algunos tienen un mejor análisis de sus costos y pueden amortizar ese precio que pagan de más por la inflación. En la cadena de comercialización, en definitiva, el mayorista y el minorista van manejando márgenes que son muy difíciles de absorber.
Los precios de la nieve están altos, en estos últimos tres años vienen incrementándose en forma sostenida, en promedio entre un 25 y un 30 por ciento anual.
No obstante, este fenómeno se observa en todos los valores de la cadena comercial, sean hoteleros, transportistas, mayoristas: todo el rubro del turismo ha sufrido este impuesto increíble que es la inflación que destruye todo.
Porque con inflación no sólo se destruye la posibilidad de poder adquisitivo a nivel nacional sino también para el extranjero. Ese precio conveniente y competitivo en comidas, alojamiento y servicios cada vez se hace menos atractivo.
En definitiva todo va a parar al precio final perjudicando al cliente y en la cadena comercial sucede lo mismo: yo no puedo vender por debajo del precio que me pasa el mayorista”.

Liliana Vieira / Titular de la Agencia Cinco Soles / capital

“Los precios  no están cerrados y continuamente tenemos que poner en nuestros anuncios la frase sujeto a cambios” 

“El incremento de los precios es continuo. De hecho, muchos hoteleros te dicen ‘esto cambió y seguramente, por los acontecimientos que se viven en el país pueda haber más cambios’. De esta manera, los precios todavía no están cerrados y continuamente tenemos que poner en nuestros anuncios la frase ‘sujeto a cambios’.
Es diferente con las tarifas aéreas porque ya hubo dos aumentos que fueron anunciados oficialmente, aunque a nosotros nos perjudica bastante porque tenemos los precios publicados en la página web.
Hay algunos que han mantenido las tarifas del año pasado, pero generalmente los que dejan la tarifa anterior son los que están en temporada baja; los que están en alta, como por ejemplo Bariloche, no lo hacen.
Además hay oscilaciones, porque hay gente que hizo precompras y después tuvo cancelaciones por lo cual están desesperados por vender, independientemente de la economía general del país.
Y también está el tema del volcán y los aéreos que no llegan. Este año se dio todo junto.
El invierno viene bastante complicado y se nota: Semana Santa lo vendimos enseguida, y ahora estamos terminando el mes de junio y está todo parado.
Nosotros estamos esperando que se la temporada se reactive porque todavía hay tiempo y todos queremos que salgan las cosas bien y trabajamos para eso y para que podamos proyectar a futuro”.

Daniela Paroli /   Travel Ritz / mendoza

“Nuestro rubro está muy quieto o no se da cuenta de la gravedad de la situación” 

“En invierno siempre aumentan los precios. Lo que pasa, me parece, es que esta vez hay una tendencia más marcada producto de la inflación y no creo que las tarifas bajen después de agosto porque toda la rueda comienza con las vacaciones de invierno para el segundo semestre. Todo forma parte de una misma cadena que no se puede nivelar.
Creo que va a costar mucho vender porque ya los precios se han desfasado bastante de los normales y va a costar mucho retomar de vuelta el turismo después de este golpe.
Otra complicación para la temporada es el tema del gas oil, sobre todo en el interior. Es un problema que tenemos desde Semana Santa; los operadores locales, como nosotros, ya sabíamos desde ese momento que Mendoza y La Rioja eran las ciudades que más inconvenientes tenían con el gas oil.
Yo no creo que sea una temporada, más bien va a ser como un mes de marzo; no se sabe bien que demanda va a haber ni que destino va a demandar más. Tenemos referencias de que en el norte las reservas bajaron el 50 por ciento y en Mendoza hay un 15 por ciento de reservas en los centros de esquí.
Esto es muy grave, yo no sé si nuestro rubro está muy quieto o no se da cuenta de la gravedad de la situacióm. El turismo y la compra de indumentaria se frenan cuando se congela la economía. Creo que los agentes de viajes estamos muy quietos y las entidades que nos representan también. Creo que tendrían que testear, hacer un marketing directo para ver qué es lo que está pasando y no seguir viviendo en un mundo de ilusiones que no va a existir porque va a ser un semestre muy duro”.

Matías De Vito / Feeling Turismo/ capital

“Es un precio que sube en  comparación con el resto del consumo de los argentinos” 

“Los precios son muy variables, hay para todo tipo de público: hay ofertas para todos y de todo. Si bien hay un aumento año tras año de un 20 por ciento aproximadamente, es un precio que sube en comparación co el resto del consumo de los argentinos. En un producto alimenticio que va subiendo durante el año un 10 o un 20 por ciento se van notando los cambios mes a mes; en cambio, la nieve es de una temporada a la otra y la inflación se va adaptando a la que vivimos todos en el país.
Por otra parte, la nieve es un producto muy específico que se va adaptando a la demanda, por ejemplo, si hay poca nieve los precios suelen ser ofertas para tentar a la gente. El esquiador argentino trata de ir todos los años y hay ofertas para ir a esquiar.
Obviamente que los precios son muy elevados y limitan al esquiador todos los años, pero hay paquetes para todos los bolsillos, desde un hostel, a un hotel cinco estrellas de lujo.
Esta temporada hay muchos factores que complican pero igual se sigue vendiendo más allá del tema de las cenizas, la poca oferta de vuelos a Cerro Castor, la falta de nieve en la apertura de algunos de los centros de esquí, los cortes de ruta por el paro de los campesinos, la falta de nafta; pero hay otras formas de llegar, si bien el pasajero argentino se asusta con estas cosas sabe que puede llegar perfectamente a su centro de esquí.
Yo creo que vamos a salir adelante y que se va a solucionar todo a corto plazo para que se pueda tener una temporada y un país mejor par