domingo, 20, septiembre, 2020
CubaOnLine

Sebastian Giobellina, presidente del Ente Tucumán Turismo, habló en vivo por Instagram con Mensajero y se refirió a la situación de la industria en su provincia y en el país. 

¿Cómo ves el panorama del turismo a nivel nacional?

-Es difícil para todos. Son cuatro meses de un parate muy importante. Hay algunas herramientas que sirvieron mucho, como los ATP, al igual que el PACIT. En Tucumán fuimos beneficiarios del Plan 50 Destinos porque trabajamos mucho con los proyectos ejecutivos y ya estamos en obras de infraestructura en San Javier. En estos últimos días se vieron varios destinos turísticos a nivel mundial que tuvieron rebrotes y eso nos vuelve a sacar del eje. Cuando uno piensa que prácticamente está encaminado, los casos vuelven a crecer y eso da incertidumbre. El “día después” alguna vez llegará y lo que tenemos que hacer es preparar las herramientas.

¿Cómo tomaron en la región la situación sanitaria de Jujuy? Venía pasando bien la pandemia y ahora es una de las regiones más complicadas fuera del AMBA.

-A todos nos duele cuando una provincia como Jujuy, que es vecina, pasa por esta situación. Esperamos que lo puedan superar lo más rápido posible. Imaginate nuestra situación geográfica como provincia. En Tucumán estamos en el centro del norte argentino, con Salta y Jujuy arriba, y Santiago del Estero y Catamarca en el sur. Por sobre todas las cosas, queremos que todas puedan controlar esos brotes para el bien y la salud de sus poblaciones, y también para volver a producir con nuestra industria.

¿Cómo se hace para gestionar con un nivel de incertidumbre que no te permite saber si en una o dos semanas tenés que cerrar todo y volver para atrás?

-Para nosotros es difícil. Nuestro gobernador es doctor y sanitarista. Manzur fue ministro de Salud de la Nación en la pandemia de la Gripe A. De por sí, tenemos una cabeza gubernamental que la tiene muy clara en cómo encarar y resolver cada una de estas situaciones. Recibimos instrucciones muy precisas y eso es lo que estamos transcurriendo hoy en día. No tenemos transmisión comunitaria en la provincia y por eso fuimos flexibilizando. El viernes pasado abrimos el turismo interno, algo que era muy esperado por todos. Sabíamos que lo íbamos a hacer cuando las condiciones epidemiológicas lo permitieran. Somos unas de las provincias más pequeñas de Argentina y con una densidad poblacional muy alta. Gracias a que no hay circulación viral, si aparecen casos serán aislados lo más pronto posible. Es muy probable que surjan contagios, pero si seguimos los protocolos vigentes los podremos conminar para que no deriven en un problema mayor. Eso permitirá que podamos comenzar a trabajar con las provincias vecinas cuando estemos en situaciones similares.

¿Qué les piden desde el sector privado para transitar esta actualidad?

-Los pedidos deben ser los mismos en todo el país. Lo primero era que toda gestión llegue lo más rápido posible, y eso fue lo que tratamos de hacer en este tiempo con los organismos públicos provinciales. Eso ocurrió con la alícuota 0% de Ingresos Brutos para todo el sector turístico. Se tramitó con el gobernador y el Ministerio de Economía. Fue firmado hace unas semanas y está vigente por seis meses. En esta apertura les va a servir y mucho a todos los privados de la provincia. Los ATP son fundamentales, y hoy en día se está tratando de llevar este beneficio hasta diciembre.

¿Cómo se transita esta nueva etapa de apertura del turismo puertas adentro?

-Estamos dando ayudas para la comercialización. El turismo atraviesa a muchos rubros. Desde una agencia de viajes, pasando por un hotel, transporte, guías, gastronomía y hasta artesanos. Todos están incluidos dentro de este clúster. Pensábamos cómo hacer para tener una única ayuda cuando el sector pudiera abrir. La realidad es que todas las asistencias que se puedan dar desde el Estado siempre van a ser cortas. Es imposible abarcar una ayuda global para que todos se sientan satisfechos y puedan transcurrir esta crisis sin que nada los afecte. Por eso creamos un programa que beneficia a prácticamente toda la industria, que se llama Destinos Abiertos. Nos sentamos con las cámaras hoteleras y los gastronómicos de distintos destinos y propusimos un descuento en los valores de hotelería y un menú turístico con un precio fijo. Subsidiamos las excursiones para que los turistas puedan llegar al interior del interior. Hay precios promocionales en hoteles, se anotaron guías y una cantidad impresionante de gastronómicos. Lo mismo ocurrió con las agencias de viajes. Con esta iniciativa pudimos contener a las receptivas, a través de las cuales las emisivas también pueden vender los paquetes. Creamos todo un circuito del que se benefician agencias, la hotelería formal y la gastronomía, porque todos viajan con media pensión. Si llegás a Tafí del Valle con tu voucher, tendrás una cartilla de 30 restaurantes en los que podrás almorzar o cenar. Toda persona que adquiera este paquete contará con excursiones gratuitas. Cuando el turista llega a un destino se genera un beneficio económico para el lugar. Estuvimos los dos meses previos trabajando con las distintas cámaras para ponernos de acuerdo y después coincidimos en darles un beneficio más a los pasajeros. Por eso, los dueños de los hoteles dispusieron una tarifa gratuita para los niños menores de seis años, y desde el gobierno nos sentamos con entidades bancarias y financieras para lograr que pongan cuotas sin intereses. Una vez que se vaya normalizando la situación en las provincias vecinas, seguramente empezaremos a trabajar con ellas. La idea es que esto traiga un dinamismo a la economía.

Giobellina, en vivo por Instagram con Mensajero

Tucumán no fue una de las provincias más afectadas hasta ahora por los números de la pandemia. ¿La apertura de la circulación turística se dio ahora y no antes solamente por las condiciones sanitarias o hubo algún elemento extra que se tomó en consideración?

-Esto fue básicamente por las condiciones sanitarias. Nuestro gobernador, la ministra de Salud y el ministro de Seguridad vieron que las condiciones estaban dadas. Estuvimos dos meses preparándonos para este día. Podríamos haber abierto antes, pero seguimos los consejos de las personas que saben y recibimos el visto bueno el viernes pasado. Para salir a hacer turismo interno en Tucumán hay que sacar un permiso en la página del Comité de Operaciones de Emergencia. Se completa una declaración jurada y luego hay que elegir entre tres opciones. En la primera la persona debe aclarar si es veraneante o si tiene una segunda residencia en otra localidad de la provincia. La segunda es si se hospedará en un hotel y la tercera es el modo excursionismo, sin necesidad de pernoctar en un destino. Si llegamos a tener algún tipo de caso, con este control podremos aislarlo lo más rápido posible y que el turismo continúe. El Ministerio de Seguridad puso dispositivos en cada destino para que se constate que el viajero cuenta con el permiso. Además, le toman la temperatura. Esto es para darle seguridad a las personas que trabajamos en la industria, como un mozo o una mucama, y al mismo pasajero.

¿Hay algún tipo de restricción para otorgar estos permisos de viaje?

-Se pueden tramitar las veces que el pasajero quiera. La cantidad que se emite la monitoreamos todo el tiempo. El fin de semana estuvimos controlando los permisos que se daban para poner un corte en caso de que existiera un exceso en alguna localidad. Por suerte esto no se dio. Hubo cerca de 5000 permisos. Si se calcula que cada vehículo tiene cuatro personas, eso quiere decir que tuvimos alrededor de 20.000 turistas circulando por Tucumán durante el fin de semana. Sabemos que esto irá gradualmente en aumento.

Es muy complicado reemplazar sólo con locales lo que genera la actividad para la provincia, pero al menos es darles un poco de oxígeno a los prestadores y poner la maquinaria en marcha, ¿no?

-Sí, es así. Es muy difícil suplir todo con turismo interno cuando el 46% de los turistas que nos visitan en vacaciones de invierno son de Buenos Aires. Sin embargo, tener 1.800.000 habitantes haciendo turismo en Tucumán ayuda y mucho. Por un lado, es complicado sanitariamente por la alta densidad poblacional, pero es bueno que haya esa cantidad de gente con posibilidades de viajar. Los que trabajan en turismo, después de tanto tiempo parados, tuvieron la posibilidad de poner su cabeza en la productividad. Veo como algo muy positivo que hayamos comenzado con esos números, porque también teníamos miedo que explote de gente Tafí del Valle por las ganas contenidas que había por salir a vacacionar.

¿Estás al tanto del proyecto de ley que está en la Cámara de Diputados de la Nación para poner en marcha un plan de auxilio para el sector? ¿Qué opinión tenés?

-Toda herramienta será bienvenida en estos tiempos de crisis. Un punto clave es que los ATP lleguen hasta diciembre. Si mañana se pudiera comenzar a trabajar con el turismo en todo el país, la industria necesitaría de una ayuda puntual durante muchos meses. Estoy en contacto con Yanina Martínez para que las provincias podamos empezar a trabajar en material promocional. Ojalá salgan más herramientas para poner a disposición de nuestra industria.

¿En qué situación están hoy los guías de turismo de la provincia?

-Nosotros todavía no tenemos una ley de guías de turismo. Calculamos que antes de fin de año la podríamos tener aprobada. El programa Destinos Abiertos implica que, cuantos más destinos tengamos, más agencias de viajes podrán tomar guías para que hagan su trabajo. Haber abierto la actividad hace que se puedan volver a generar turistas y negocios, y que los guías tucumanos retomen su tarea. Igualmente, para nosotros es importante trabajar en esa ley.