domingo, 20, septiembre, 2020
CubaOnLine

Ante la consulta de este medio, Holger Paulmann, presidente del directorio de la low cost chilena, dijo que las condiciones del mercado aéreo local no son favorables.

La partida de Latam abrió un nuevo panorama en el mercado aéreo argentino. El hueco que deja el cierre de la filial local de la aerolínea más grande de Latinoamérica podría ser aprovechada por otros jugadores, como JetSmart, que ya avisó que ve este acontecimiento como una oportunidad para crecer en el país. Uno de sus competidores en Chile, Sky Airline, low cost que ya opera rutas desde Buenos Aires y Mendoza hacia Santiago de Chile, por ahora no ve con buenos ojos la posibilidad de desembarcar en el mercado doméstico nacional. 

Eso fue lo que respondió Holger Paulmann, presidente del directorio de la compañía, ante la consulta de Mensajero en un seminario virtual vía Zoom: “Hasta antes de la pandemia, Latam tenía un 15% de participación, una cifra no muy relevante. La caída que estamos viendo es del orden del 20%. Esta partida puede generar una mejora para el resto, pero seguirá habiendo un exceso de oferta. Además, en Argentina hay un competidor dominante que recibe subsidios del Estado. Para este año se proyecta que tendrá 800 millones de dólares. Con menos de la mitad de lo que se le da a Aerolíneas Argentinas se podría haber rescatado a Latam, Flybondi y JetSmart. Así que todavía no vemos esa posibilidad”

Además, avisó que la idea es retomar ni bien puedan los vuelos a Buenos Aires, aunque en una primera instancia lo harán con solamente dos o tres frecuencias a la semana. “No podremos volver a tener la misma cantidad que antes en un buen tiempo”, dijo. 

Por otro lado, afirmó que habrá un exceso de oferta durante dos o tres años, por lo que el cliente se encontrará con tarifas “muy regaladas”. Sin embargo, instó a las autoridades aeronáuticas argentinas a rever las tasas que se cobran en el país para atraer a una mayor cantidad de turistas una vez que se levanten las restricciones: “El pasaje estará en promedio un 30% o 40% por debajo de los valores normales, pero las tasas van a mantenerse iguales. Así que la baja será de alrededor del 20%. Más de la mitad del costo de un vuelo regional desde Argentina son impuestos. Ojalá entiendan que una reducción puede atraer pasajeros de la región”

También habló de la situación financiera de Sky, que ya venía muy golpeada desde el año pasado por el estallido social que se produjo en Chile. “En la primera semana de esa crisis, nuestros factores de ocupación bajaron al 50%. En enero empezamos a ver las primeras luces de la llegada de la pandemia a Europa y decidimos armar un comité especial. Viendo la combinación de estos dos acontecimientos, implementamos un plan de austeridad y adelantamos la salida de toda la flota de Airbus A319. Cuando se produjeron los primeros contagios en el país, la demanda tuvo un cambio radical. Los vuelos empezaron a salir con una ocupación inferior al 30%. Por eso, a partir del 25 de marzo suspendimos todas nuestras operaciones”, agregó. 

Según adujo Paulmann, la empresa sufrió una caída del 95% en sus ingresos por vuelos de itinerario y la entrada de dinero por pasajes se fue casi a cero. Actualmente, entre algunas operaciones de carga, vuelos de repatriación y charters para mineros, la low cost chilena recibe tan sólo el 15% de los ingresos que debería tener para esta época del año. “Mientras tanto tenemos que seguir afrontando los costos fijos, cuyos dos componentes principales son el arriendo de los aviones y la mano de obra. Entre esas dos cosas tenemos un promedio del 20% de los costos totales. Aguantar eso es difícil. Lo normal en esta situación sería que la caja dure tres o cuatro meses. Después habría que quebrar o liquidar la compañía. Nosotros, durante los últimos años, logramos negociar y convenir condiciones de pago más favorables con los proveedores”, sostuvo. 

En ese contexto, habló de tomar medidas para “alargar la pista de aterrizaje” para que Sky pueda resistir durante más tiempo y salir adelante. A su vez, contó que la compañía no estará en condiciones de cubrir los costos fijos durante 18 meses y que recién para diciembre de 2021 habrá una demanda cercana al 80%. “Nunca antes tuvimos esta crisis. Hoy ninguna aerolínea puede decir que está bien. Nosotros estamos conversando con pilotos que están dispuestos a irse voluntariamente durante seis meses sin goce de sueldo”, aseguró. 

Por último, señaló que los vuelos de corto radio regresarán a valores pre-COVID recién a fines de 2022, mientras que los de largo alcance deberán aguardar hasta 2023 o 2024 para lograr una normalización. Por todos estos motivos, dijo que están hablando con las autoridades de Chile y Perú para ver si hay algún tipo de apoyo para la industria.