martes, 4, agosto, 2020
CubaOnLine

Los especialistas afirman que el entrecruzamiento de datos será indispensable para las estrategias que se establezcan post-pandemia.

Cuando se levante la cuarenta y los puntos turísticos comiencen a reactivar su actividad necesitarán tener sus estrategias establecidas. Por eso, estos días que en principio parecían ser de pausa son todo lo contrario, el trabajo se intensificó y con él, el desarrollo de los múltiples análisis que se hicieron para conocer y, posteriormente, abordar a lo que muchos comenzaron a denominar como el “nuevo turista”.
Para ello, será necesario incorporar o mejorar las opciones digitales que ya se venían utilizando. Sin dudas, la pandemia aceleró la digitalización en el sector y una herramienta que cobrará mayor protagonismo será el big data. 
Hace dos años, el Ente de Turismo de la Ciudad de Buenos Aires fue noticia por un convenio que habían firmado con Telefónica con el objetivo de ver los patrones de comportamiento de los turistas según el uso del celular “a partir del código de área e identificar por donde se mueven, según día y hora”. En aquel momento se había dividido a la ciudad en 160 celdas censarias para medir el impacto en los grandes eventos deportivos, culturales.  «Desde 2016 la Dirección de Inteligencia de Mercado y Observatorio del Ente de Turismo de la Ciudad viene trabajando con big data para enriquecer el análisis de datos y la toma de la toma de decisiones. El año pasado lanzó el Sistema de Inteligencia Turística,una herramienta de innovación pública de libre acceso para que tanto el sector público como el privado pueda contar con la mayor cantidad de información sobre el mercado turístico y las últimas tendencias«, resaltaron desde el ente. Este sitio cuenta con tableros dinámicos donde se puede analizar, entre otras cuestiones, la movilidad de los turistas dentro de la ciudad a través de datos de telefonía, la conectividad aérea de la ciudad con otros puntos del país y del mundo, y los principales indicadores del turismo receptivo.

Hoy, muchos destinos están siguiendo este camino pero aún otros tantos que no lo ven como algo a imitar o no cuentan con el expertise necesario.
En este sentido, Carlos Carrascal, Head of Innovation de Turtech, explicó a Mensajero: “Incorporar los datos a las operaciones ya era un tema que marcaba una enorme brecha entre los actores del turismo, generando una gran disparidad. Trabajar por reducir esa brecha era ya una tarea en la industria del turismo que con la crisis del coronavirus se hace más urgente”.
Asimismo, Eduardo Melendez, Co-founder y VP Latam de SmartVel, resaltó que debería ser algo “fundamental”.

“De hecho deberíamos estar obsesionados con medir, medir y medir, porque de la interpretación de esos datos surgirán las mejores estrategias para implementar planes de reactivación”, subrayó. 

Al hablar sobre cómo el big data puede influir en el futuro cercano, Walter Di Luca, General Manager para el Cono Sur de Travelport, resaltó que será clave para poder entender potenciales patrones y tendencias en la reactivación. “Actualmente estamos analizando a nivel global como se está comportando cada mercado y cada ruta, identificando el comportamiento de los que fueron inicialmente impactados y su recuperación, y cómo puede extrapolarse esa información a los que todavía están cerrados. También se está cruzando la información de demanda a futuro (shopping y booking), con la de oferta disponible e identificando los perfiles”, comentó.
Por su parte, desde el Entre de Turismo de la Ciudad de Buenos Aires explicaron que creen que el big data tendrá un papel preponderante en la reactivación del turismo ya que permitirá ir conociendo rápidamente la evolución en el flujo de turistas y cuáles son los segmentos que primero se recuperarán. «También posibilitará entender con mayor profundidad los principales cambios de comportamiento y nuevos hábitos de la demanda. En este sentido, consideramos que la velocidad de acceso a la información se convertirá en una variable muy importante que permitirá ir ajustando las diversas estrategias y acciones sobre las que se están trabajando en este momento«, analizaron. 

Sobre la cuestión del llamado “día después”, Gonzalo Canessa, Client Partner de Facebook, indicó a Mensajero que se está ante el problema de entender el cuándo y el cómo se reactivará la industria. “Si bien no hay certezas, contar con altos volúmenes de datos de forma organizada va a permitir conocer mejor al cliente actual. En el momento que llegue la reactivación, este conocimiento le permitirá moverse de forma más ágil y personalizada”, analizó. Y además ejemplificó: “Supongamos por un minuto que somos una aerolínea y que lo primero que se reactivará es el turismo doméstico y de cercanía. Conocer a escala la ciudad de origen de tus clientes, te va a permitir poder ser extremadamente más relevante en la propuesta de viaje que puedas hacerle”.
A lo que Carrascal sumó: “Los datos además permitirán mejorar la información de capacidad (de los destinos, sus alojamientos, transportes, atracciones, etc) en tiempo real para mantener los estándares sanitarios que se necesiten. Así como mesurar el grado de conocimiento de los viajeros sobre protocolos e información necesaria para cada destino y actividad; y obtener información para optimizar las estrategias de comunicación y marketing: cada peso deberá ser medible para optimizar el ROI”.

En definitiva, aclaró, hay que trabajar en tener flujos de intercambio de datos seguros entre los actores del turismo y los viajeros. 

Siguiendo con los beneficios que podría traer el uso del big data en la reactivación, Mauro indicó que puede ayudar a elaborar estrategias de precios en tiempo real, dar servicios novedosos y altamente utilizados en otras partes del mundo -como seguros de tarifas mínimas-, hasta analizar comportamientos de los consumidores para determinar, por ejemplo, qué momento exacto es mejor para impactarlo con un mensaje promocional en el móvil.
Melendez, por su parte, aclaró que en circunstancias como las que ahora vivimos, el diseño de estrategias de choque, y el estudio de viabilidad de dichas estrategias deben apalancarse en un buen timming, ya que saber identificar el punto de inflexión de la crisis las hará más eficaces. “La personalización es lo mínimo que los consumidores demandan, pero hay una personalización que puede conseguirse a través de herramientas de big data que trasciende lo que el consumidor “sabe que quiere” y que puede ponerle enfrente lo que “todavía no sabía que necesitaba”, concluyó el Co-founder y VP Latam de Smartvel.