jueves, 24, septiembre, 2020
CubaOnLine

Los CEO de las aerolíneas miembros de la Junta de Gobernadores de la asociación acordaron cinco principios para contribuir al regreso de las conexiones aéreas. 

La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) remarcó que el transporte aéreo global es un contribuyente vital para la economía mundial. “En 2019, 4.500 millones de viajeros llegaron a salvo a sus destinos por aire”, aseguraron. En este sentido, remarcaron que esta actividad apoyó 65,5 millones de empleos.
Por lo tanto, explicaron que la aviación hará su parte para controlar la mayor propagación de COVID-19. “Nos estamos preparando para restaurar la aviación reiniciando operaciones en el momento más seguro posible para hacerlo”, aclararon.  

Siguiendo con esta línea, anunciaron el compromiso de los CEO de las aerolíneas que integran su Junta de Gobernadores con cinco principios para volver a conectar el mundo por transporte aéreo. 

1. La aviación siempre pondrá la seguridad en primer lugar. Las aerolíneas se comprometen a implementar un régimen de bioseguridad basado en la ciencia, el cual mantendrá seguros a los pasajeros y a la tripulación, al tiempo que permite operaciones eficientes. Asimismo, se pondrán en marcha para asegurarse de que la aviación no sea una fuente significativa para la propagación de enfermedades transmisibles, incluido COVID-19.

2. Explicaron que responderán con flexibilidad, utilizando la nueva ciencia y tecnología a medida que esté disponible, por ejemplo, soluciones confiables, escalables y eficientes para pruebas COVID-19 o pasaportes de inmunidad. A su vez, desarrollar un enfoque predecible y efectivo para administrar cualquier cierre de fronteras o restricciones de movilidad en el futuro.

“Reiniciar el transporte aéreo es importante. Incluso mientras continúa la pandemia, se están sentando las bases para un reinicio de la industria a través de la estrecha colaboración con el transporte aéreo con la OACI, la OMS, los gobiernos individuales y otras partes”, remarcó Alexandre de Juniac, director general y CEO de IATA.

Los otros tres compromisos apuntan en principio a la recuperación económica. Restablecer la capacidad que pueda satisfacer las demandas lo más rápido posible, y asegurarse que haya un transporte aéreo asequible disponible en el período posterior a la pandemia

El siguiente está vinculado a los objetivos medioambientales como reducir las emisiones netas de carbono a la mitad de los niveles de 2005 para 2050, e implementar con éxito el Esquema de compensación y reducción de carbono para la aviación internacional (CORSIA).

Finalmente, indicaron que se comprometen a operar con estándares globales armonizados y mutuamente reconocidos por los gobiernos, en particular recurriendo a asociaciones sólidas con la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) y la Organización Mundial de la Salud (OMS); y garantizando que las medidas acordadas se implementen de manera efectiva y sean mutuamente reconocidas por los gobiernos. 

“Queda mucho trabajo por hacer. Al comprometerse con estos principios, los líderes de las aerolíneas del mundo guiarán el reinicio seguro, responsable y sostenible de nuestro sector económico vital. Volar es nuestro negocio. Y es la libertad compartida de todos”, cerró De Juniac.