martes, 4, agosto, 2020
CubaOnLine

En una charla virtual organizada por Turtech, cuatro referentes del sector analizaron las posibles nuevas variantes que marcarán el rumbo de la industria.

Turtech llevó a cabo su segundo LAB en Vivo, en este caso el eje del encuentro fue «Crisis y Reinvención en el turismo de América Latina: cómo se prepara este sector para encarar las 3 etapas de la crisis del Coronavirus».

En principio, la charla giró en torno al impacto de la crisis y las diferentes etapas que esta conlleva. «El turismo debe reinventarse a partir de este nuevo escenario desde el territorio con las especificidades que cada uno defina», explicó Mariana Pérez Márquez, promotora en Argentina de la Campaña Internacional «Desarrollando ciudades resilientes» de la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNSIDR).

Con respecto a las etapas describieron que todo empieza con la «Emergencia», luego sigue con la «Contención» y finalmente la «Recuperación». En este sentido, Andrés Abate, creador y director en Aintegra, parte del plan de reactivación de Villa La Angostura, aclaró que estas fases «funcionan de manera solapada». «No empieza una después de otra, eso podría ser un error en el abordaje de la crisis. Debe haber liderazgo, abordaje multidisciplinario y una ejecución muy cuidada y alineada al timing correcto para cada acción», resaltó.

En este sentido, Martín Romano, Country Manager en Atrápalo y Directivo en FAEVYT hizo especial hincapié en «la necesidad de reacción inmediata en el sector de comercialización que es el primero en sentir una crisis y el último en reactivar». 

Por lo tanto, aseguró: Fundamental fue para las agencias reaccionar rápido para cuidar a su equipo y asegurar una operatoria desde sus casas para poder continuar la operación y contener esa emergencia. Esto demuestra que mucha de la operación centralizada perfectamente puede mantenerse con herramientas y procesos que caracterizan la transformación digital que venía experimentando y, a veces resistiendo, nuestro sector».

En el caso de la industria aerocomercial, Daniel Montero Ferreiro, presidente de la Junta Directiva de la Red iberoamericana de Investigación en Transporte Aéreo, indicó que, recuperar hacia 2021/2022 el nivel de operación aérea a los volúmenes previos a Covid-19 llevará alrededor de 24 meses.

Las proyecciones
Al hablar sobre cómo será el proceso de la vuelta a la actividad, Pérez Márquez apuntó que las crisis seguirán sucediendo. «Somos un planeta conectado y es inevitable asegurar que por variables sociales, económicas, de salud o medioambientales estaremos frente a nuevos desafíos en el futuro. Prepararnos como profesionales e incorporar en la estructura del ecosistema turístico la gestión de riesgos permitirá que seamos cada vez más eficientes al momento de gestionar una futura emergencia y contener sus impactos», aseguró.

Por su parte, Romano rescató cuatro ítems de este proceso en el sector privado:
– Fusiones, cierres y nuevas empresas en juego
– Mayor especialización en las pymes
– Mayor colaboración
– Mucha Digitalización

«Estas características generan un escenario muy competitivo pero da la posibilidad de un uso mucho más eficiente de los recursos y, quien realice bien la tarea de saber y ser bueno en lo que hace, tiene la oportunidad de crecer y diferenciarse muy claramente», subrayó. Y agregó: «El principal cuidado que hay que tener en cualquier estructura durante este año es el de la caja (cashflow). Al no tener certezas de cuándo y cómo será el retorno a la actividad, es fundamental cuidar lo que hay para garantizar la operación (cuidando el trabajo y el capital humano de las organizaciones). Será requisito esencial el pensar fuera de la caja, ser creativos y asumir que estamos trabajando para 2021/2022″.

Siguiendo con esta línea, Montero Ferreiro analizó: «Esta crisis también permite una nueva ponderación de los agentes de viaje profesionales, quienes han demostrado una vez más el valor de su servicio en tiempos de crisis. Su capacidad de capitalizar esto los dejará mejor posicionados».

Otra característica que todos los participantes rescataron es el crecimiento del disfrute del turismo de naturaleza. Hasta ahora, este era un nicho que venía experimentando un crecimiento en sus tendencias de consumo impulsado por una intención de parte de muchos consumidores de querer viajar de manera responsable y que se verá amplificado.

Además, analizaron que los precios serán determinantes en un escenario de recursos económicos minimizados en general para la demanda que estará con ganas de retomar su normalidad de viajes pero será muy analítico y cuidadoso en donde viajar y a qué costo.

Finalmente, Abate explicó que las características que describen al nuevo turismo para él son: el turismo de pareja, familia o grupos pequeños; el de cercanía; un turismo adaptado a los procesos de aislamiento regional, nacional, países limítrofes o libres de problemas sanitarios; y el turismo de entornos naturales o rurales. Asimismo, resaltó que otros puntos relevantes serán el ordenamiento espacial de los servicios de transporte, turísticos y gastronómicos versus la absorción de costos fijos; menos mesas en los restaurantes; menos butacas en el transporte terrestre, marítimo o aéreo; y menos personas en los parques recreativos.