sábado, 24, octubre, 2020
CubaOnLine

El rubro hotelero está craneando una salida viable a la crisis económica. Esta semana hay una reunión multisectorial y una serie de medidas -que incluyen promociones tarifarias e incentivos para los argentinos que veraneen en el país- ya resuena en boca de muchos.

Si bien es cierto que “ningún sector se puede salvar a costa de otro”, como viene diciendo hace rato la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, también es verdad que cada actividad y cada rubro busca asomar la cabeza por fuera del agua lo más posible. En lo que respecta al turismo, los hoteleros ya comenzaron a moverse, a dialogar y a poner sobre la mesa las propuestas que les permitan salir bien parados de la crisis internacional. Por el momento, una de las novedades más interesantes en ese aspecto es la reunión que iba a tener lugar este lunes por la mañana entre representantes del sector público de la Ciudad de Buenos Aires, y empresarios y trabajadores del sector privado: según pudo saber este medio, entre los asistentes estaban el titular del Ente porteño de turismo y ministro de Cultura, Hernán Lombardi; el director ejecutivo del Ente, Rodrigo Herrera Bravo; el líder de la Unión de Trabajadores del Turismo, la Hotelería y la Gastronomía (UTHGRA), de la CGT Azul y Blanca, y diputado nacional Luis Barrionuevo; el también legislador y sindicalista gastronómico Dante Camaño; el presidente de la Cámara Argentina de Turismo (CAT), Juan Mirenna; el presidente de la Asociación de Hoteles de Turismo (AHT), Guillermo Lavallén; y dirigentes de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés de la Ciudad de Buenos Aires (AHRCC), entre otros.
La idea es conformar un comité de crisis, como el que se creó en el ámbito del InProTur.
Entre los hoteleros, o por lo menos entre varios de ellos, hay puntos de vista similares acerca de la crisis y de lo que se debe hacer para que las consecuencias no sean fatales. Quien más se arriesgó a brindar precisiones sobre las recetas a aplicar fue el titular de la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (FEHGRA), Oscar Ghezzi. El cóctel de medidas que el dirigente pretende que se concreten, y que ya fueran aprobadas por las filiales de la entidad, incluyen la suspensión por seis meses del impuesto al cheque a los establecimientos asociados, mantener las tarifas de la temporada pasada y otorgar incentivos en materia impositiva para los pasajeros que elijan vacacionar en la Argentina. Estos planteos, en particular los dos últimos, tienen como objetivo fogonear el turismo interno y dejar a la actividad local en una buena posición a nivel regional, teniendo en cuenta que distintos países vecinos, entre ellos Brasil, modificaron su situación cambiaria en beneficio tanto del sector turístico como de otros actores de la economía.

Todo queda en casa
“Si no se producen hechos puntuales que hagan que al turista le interese quedarse acá, no lo va a hacer, porque los países vecinos han devaluado y eso tienta aún más a los pasajeros”, manifestó Ghezzi en diálogo con Mensajero Periódico Turístico. El presidente de la FEHGRA destacó que el gran objetivo es mantener las fuentes de trabajo y opinó que la mejor forma de lograrlo es alentando que los argentinos recorran su propio país en vacaciones. “Lo que hay que entender es que el turista que viaja por el país deja divisas en todos lados, en la gastronomía, en los alojamientos, en los peajes, y en las estaciones de servicio, por poner sólo algunos ejemplos. Sería bueno brindar incentivos como una rebaja en el impuesto a las ganancias que se adecúe proporcionalmente a los gastos que cada uno realice en servicios relacionados al turismo”, consideró.
Los cambios que pide Ghezzi no serían fáciles de aplicar y merecerían por lo menos un debate acerca de las repercusiones que podría llegar a tener sobre el sistema recaudatorio del Estado nacional. A pesar de ello, el dirigente hotelero-gastronómico cree que “si bien es difícil encontrar consensos absolutos, (la iniciativa) podría salir por resolución”.

Horizonte negro
“El panorama no es optimista. Este es un momento crítico tanto para los empresarios como para los trabajadores”, manifestó el presidente de la AHRCC, Luis María Peña, quien reconoció coincidir con Ghezzi. Peña además expresó que la devolución del IVA al turista extranjero también sería algo muy importante de llevar adelante. A su vez, consideró positivo el hecho de que “en todo el arco político haya consenso respecto a la importancia estratégica del turismo y de las PyMEs”.
Por su parte, Lavallén le dijo a este medio que, de acuerdo a sus expectativas, la caída en las reservas va a ser de un 10 o 15 por ciento, e indicó que es muy difícil que se bajen las tarifas en los hoteles de cinco estrellas. De todas formas, agregó que “muchísimos hoteles no han tocado la tarifa y otros lo han hecho muy poco”.
El titular de la AHT precisó que en la entidad que preside están esperando los resultados de un estudio económico que encargaron y que estaría listo aproximadamente en 10 días. “Leí un boletín mensual que saca la Universidad Católica Argentina, está buenísimo. Lo voy a llevar a las reuniones para que se tome en cuenta y se le de una mirada menos sectorial y más macroeconómica a la crisis”, comentó Lavallén, que también señaló que las consecuencias se sienten en la hotelería toda Sudamérica, Inglaterra e Italia, entre otros lugares.

Tipo de cambio

Mirenna y Ghezzi se refirieron a la situación cambiaria argentina y su relación con el rubro hotelero. “Argentina no está en una isla, es parte de una región. Por lo tanto, deberá revisar su sistema para equiparar su realidad cambiaria y no dejar de ser competitivos; esto implica que se puede dar una rebaja de tarifas para 2009”, opinó el presidente de FEHGRA, mientras que el titular de la CAT prefirió no hacer futurología y sólo habló del corto plazo: “Se nota el gran esfuerzo que todos están haciendo para mantener un alto nivel de ocupación y para evitar los despidos en este rubro. Ya se está trabajando para diseñar distintas promociones”, dijo. Mirenna cree que las medidas que no dependen únicamente del sector privado del turismo son difíciles de llevar a cabo, como los incentivos impositivos para los viajeros y la suspensión del impuesto al cheque, ya que deben gestionarse vía Sectur y luego a través del ministerio de Economía.